Pronunciamiento Nº 2 - Normas y procedimientos de auditoria

El Consejo Directivo del Colegio de Doctores en Ciencias Económicas y Contadores del Uruguay, en su sesión del 31 de julio de 1967, aprobó el informe y las recomendaciones sobre Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas en la República Oriental del Uruguay presentados por la Comisión de Normas y Procedimientos de Auditoría.

Informe de la Comisión

Consecuente con el programa de acción delineado por el Consejo Directivo en la primera publicación sobre aspectos de la actuación profesional en el campo de auditoría, la Comisión de Normas y Procedimientos de Auditoría recomienda al Consejo Directivo la aceptación y divulgación de las resoluciones formuladas en la materia por la VII Conferencia Interamericana de Contabilidad de Mar del Plata.

La proposición que formulamos se basa en los siguientes antecedentes y fundamentos:

1)                 Las normas de auditoría generalmente aceptadas, recomendadas por la VII Conferencia Interamericana, constituyen un conjunto orgánico, que puede regular satisfactoriamente la actividad del profesional auditor.

2)                 Las normas de referencia son aplicables a la realidad del ejercicio profesional en nuestro medio y fueron activamente patrocinadas por la delegación de nuestro país en el seno de la VIIa. Conferencia Interamericana.

3)                 Las normas técnicas referentes a la realización del trabajo de auditoría, y en especial a la determinación de los procedimientos mínimos de auditoría conducentes a obtener "evidencia comprobatoria válida y suficiente", constituyen bases técnicas mínimas e imprescindibles a las que debe ajustarse la actuación de nuestros profesionales a efectos de habilitarlos para dictaminar sobre estados contables.

4)                 La norma de dictamen contenida en la recomendación sobre auditoría, en materia de principios generalmente aceptados en contabilidad y la inflación, de la VIIa. Conferencia Interamericana, referente a la constancia expresa de la falta de ajuste en las variaciones en el poder adquisitivo de la moneda en los estados contables sometidos a dictamen, encuadra dentro de las resoluciones recientes del Congreso Nacional de contadores de Punta del Este en materia de ajustes contables en épocas de inflación.

La posición llevada por la delegación de nuestro país a la VIIa. Conferencia Interamericana fue más radical que la recomendación antedicha, por cuanto sostuvo que el dictamen profesional aprobatorio es incompatible con estados contables en que no se hayan corregido los efectos de la variación en el poder adquisitivo de la moneda.

No obstante, esta Comisión entiende que la referida recomendación es un aporte positivo para la actitud que debe asumir el profesional auditor frente a este problema.

5)                 A efectos de una mejor exposición, esta Comisión ha estimado conveniente ordenar el texto de las recomendaciones de la VIIa. Conferencia Interamericana, incluyendo en su norma 2 (c) de las "Normas Relativas a la Realización del Trabajo", lo resuelto en la IVa. Conferencia Interamericana de Contabilidad; además ha integrado la Segunda Recomendación con sus considerandos dentro de las "Normas Relativas al Dictamen".

Atento a lo expuesto, la Comisión de Normas y Procedimientos de Auditoría, RECOMIENDA:

1º)     Que el Colegio de Doctores en Ciencias Económicas y Contadores del Uruguay asegure la divulgación de las normas que se proponen en el numeral tercero en el cuerpo profesional y en todos los sectores interesados, destacando que las mismas amplían y refuerzan la recomendación de 1964 sobre el alcance y contenido del dictamen profesional.

2º)     Que mientras no se establezca un texto uniforme de dictamen profesional, se entender que el contador que emite una opinión sobre estados contables (concepto que incluye la certificación fundamentada establecida por el artículo 115 de la ley Nø 12802) ha cumplido con las normas de auditoría indicadas en el numeral 3° cualquiera sea la redacción de su dictamen.

3º)     Que el Colegio de Doctores en Ciencias Económicas y Contadores del Uruguay declare como Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas en la República Oriental del Uruguay las que surgen de las recomendaciones sobre auditoría aprobadas por la VIIa. Conferencia Interamericana de Mar del Plata, siguiendo las sugerencias de ordenación de texto, antes mencionada.

PRONUNCIAMIENTO N° 2 - JULIO DE 1967

El Consejo Directivo del Colegio de Doctores en Ciencias Económicas y Contadores del Uruguay con el asesoramiento de la Comisión de Normas y Procedimientos de Auditoría, declara que son de aplicación en la República Oriental del Uruguay las siguientes normas:

NORMAS DE AUDITORIA GENERALMENTE ACEPTADAS

Las normas de auditoría se clasifican en:

1.      Normas personales.

2.      Normas relativas a la realización del trabajo, y

3.      Normas relativas al dictamen.

1.      Normas personales

El Auditor, debe:

a)         Ser una persona que teniendo título profesional o universitario oficialmente reconocido o la habilitación oficial correspondiente tenga entrenamiento técnico y capacidad profesional para ejercer la auditoría;

b)        Realizar su trabajo y preparar su informe con cuidado y diligencia profesionales;

c)         Mantenerse en una posición de independencia a fin de garantizar la imparcialidad y objetividad de sus juicios.

2.      Normas relativas a la realización del trabajo.

El trabajo de Auditoría debe comprender:

a)      Una adecuada planeación y supervisión de los colaboradores;

b)      Un estudio y evaluación adecuados del sistema de control interno vigente en la entidad examinada, para determinar la naturaleza, extensión y oportunidad de los procedimientos de auditoría a aplicar; y

c)      La obtención, mediante la aplicación de procedimientos de auditoría, de evidencia comprobatoria válida y suficiente.

Tales procedimientos de auditoría deberán incluir como mínimo:

(i)                  Comparación de estados contables con los registros de contabilidad; además, realización de pruebas parciales y selectivas de estos últimos con la documentación en la extensión y profundidad que el Auditor estime conveniente considerando el resultado de sus estudio y evaluación de la eficacia del control interno.

(ii)                Pruebas oculares y recuentos de activos de importancia, como ser: valores de caja, inventarios físicos, activos inmovilizados, etc. El Auditor debe, en este caso, guiarse por la importancia de los activos y el control ejercido por la empresa. Tomar además, todas las medidas necesarias para comprobar que todo el pasivo está reflejado en los estados contables.

(iii)               Confirmaciones directas con terceros por medio de: certificados bancarios, confirmaciones selectivas de cuentas por cobrar, cuentas por pagar, etc., en la extensión que sea conveniente y factible en cada circunstancia.

(iv)              Examen de documentos importantes y autorizaciones complementarias, como escrituras de constitución, estatutos, libros de actas y contratos, y la obtención de informaciones certificadas y explicaciones de los dirigentes de la empresa, para la formación de una opinión.

3.      Normas relativas al dictamen.

a)         Siempre que el nombre de un profesional quede asociado con estados contables, deber expresar de manera clara e inequívoca la naturaleza de su relación con tales estados. Si practicó un examen de ellos el auditor deber manifestar de modo expreso y claro el carácter de su examen, su alcance y el grado de responsabilidad que asume.

b)        El auditor debe declarar si en su opinión los estados examinados presentan razonablemente la situación financiera y los resultados de las operaciones de la entidad, conforme a principios de contabilidad generalmente aceptados y si los mismos se aplicaron uniformemente respecto al ejercicio anterior.

c)         Salvo expresa indicación en contrario por parte del auditor, se considerar que él estima que las declaraciones informativas que contienen los estados contables son razonablemente adecuadas.

d)        Cuando el auditor se considere obligado a presentar limitaciones o excepciones a algunas de las afirmaciones gen‚ricas de su dictamen, deber expresarlas de modo claro e inequívoco, manifestar a cuál de tales afirmaciones genéricas se refiere e indicar los motivos y la trascendencia o importancia de la salvedad en relación con los estados contables considerados en conjunto. En su caso podrá llegar a abstenerse de expresar opinión o emitir una opinión negativa.

e)         Cuando el auditor considere no estar en condiciones de expresar una opinión profesional respecto a los estados contables tomados en conjunto, debe declararlo así de manera explícita, aún cuando después de tal declaración podrá hacer los comentarios parciales que considere prudentes.

f)          Se considera que no obstante la dificultad de precisar la repercusión de las variaciones en el poder adquisitivo de la moneda sobre los estados contables, sí corresponde dejar constancia en el dictamen del auditor de que no se ha tenido en cuenta que tales estados contables se hallan afectados como consecuencia de esas variaciones.

Cuando las variaciones producidas en el poder adquisitivo de la moneda (o, correlativamente, en el nivel general de precios), durante un período contable, impliquen cambiar de un modo significativo las bases empleadas en el período precedente para determinar razonablemente la posición patrimonial y los resultados de la operación, el contador auditor debería dejar expresado en el informe de auditoría esta circunstancia, cuando esta información no esté reflejada en los estados contables a los que se refiere..

NOTA: Este Pronunciamiento fue derogado por el Pronunciamiento Nº 9 de Marzo de 1990